
Los Cardenales de Lara iniciaron la décima semana de campeonato dando un golpe de autoridad en casa. A punta de batazos de largometraje, la toletería larense vapuleó 13 por 6 a las Águilas del Zulia, asegurando la serie particular de la temporada y dejando claro quién manda en el Antonio Herrera Gutiérrez.
Fue un festival ofensivo para los locales. La alineación crepuscular castigó sin piedad al pitcheo rapaz, destacando el poderío colectivo que ya suma 62 jonrones en la zafra. Alejandro Mejía y Jesús Bastidas no perdonaron y la sacaron del parque, trayendo seis carreras al plato entre ambos.
Pero la bujía, como de costumbre, fue Ildemaro Vargas. El camarero está viviendo una temporada de ensueño y ayer se fue de 5-4 con jonrón incluido, adueñándose del liderato de bateo (.382). Cuando Vargas está en las bases, Cardenales genera peligro, y este martes no fue la excepción.
El abridor Max Castillo cumplió con lo justo. Trabajó cinco innings y, aunque tuvo tráfico en las almohadillas (3 boletos), contó con el respaldo masivo de sus compañeros para agenciarse su primer lauro del año. La derrota cayó sobre José Dávila, que no pudo contener a los bates rojos.
Con récord de 26-23, Lara se mantiene peleando arriba y se prepara para recibir este miércoles a la tribu oriental con Keyvius Sampson en el montículo.

