Por Luis Alonzo Paz | CNP 10.760

La Copa Mundial de la FIFA 2026 abre su capítulo número 23 y el planeta vuelve a detenerse ante el evento deportivo más influyente del orbe. México y Sudáfrica inauguran el torneo en el Estadio Azteca, un escenario que vuelve a encender la fiesta global del fútbol. Mientras tanto, Venezuela observa desde la distancia una ausencia que ya forma parte del paisaje competitivo, aunque esta vez la mirada es distinta: más crítica -por sectores no cercanos a la FVF-, más consciente -para personas no complacientes-, más exigente -para quienes saben verdaderamente de fútbol-.

El país vinotinto queda fuera de la gran cita por enésima vez, un dato que ya no sorprende, pero que tampoco se normaliza del todo. La distancia invita a una reflexión profunda sobre el proyecto federativo, que atraviesa un punto donde los sistemas, los métodos y los discursos elaborados dejaron de ser suficientes. El fútbol exige hechos, planificación tangible y una estructura que conecte con el aficionado de a pie, ese que sostiene el deporte desde la grada, desde la calle, desde la pasión cotidiana. Ese mismo aficionado que ha escuchado promesas durante años y que hoy demanda señales claras de avance, procesos sostenibles y una dirigencia más cercana a la realidad competitiva.

Para mucho esta fase final del mundial es el punto de cierre de lo vivido durante estos tres años y medio, sin embargo, en la Venezuela moderna, es absurdo creer que el apoyar a otras selecciones como en otrora, se convierte en algo normal. No, este mundial seguramente será para que el venezolano se divierta, pero con la rabia de que no vamos de nuevo sabiendo que casi el cupo era de 10 selecciones.

Un Mundial que marca un antes y un después

La edición 2026 será la primera con 48 selecciones, distribuidas en doce grupos de cuatro equipos, con un total de 104 partidos en 16 ciudades sede de Canadá, México y Estados Unidos. Es el Mundial más grande de la historia, tanto en participantes como en extensión territorial.

Entre los datos que definen esta edición:

  • México se convierte en el primer país en organizar tres Copas del Mundo (1970, 1986 y 2026).
  • Estados Unidos regresa como anfitrión tras la edición de 1994.
  • Canadá debuta como sede mundialista, consolidando su crecimiento futbolístico.
  • El torneo vuelve al calendario tradicional de junio-julio, después de la excepción de Catar 2022.
  • El partido inaugural revive un antecedente: México y Sudáfrica también abrieron el Mundial de 2010.

Este formato ampliado crea un tablero competitivo más accesible para selecciones emergentes. Los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros avanzarán a dieciseisavos de final, lo que incrementa las posibilidades para confederaciones como Conmebol y Concacaf.

Una oportunidad para revisar prioridades

Para Venezuela, este rediseño mundialista debería servir como recordatorio de oportunidad. La ampliación del cupo, sumada a un ciclo clasificatorio que comenzará con nuevas reglas, abre un escenario donde la Vinotinto puede aspirar a un camino más favorable. Pero ese camino exige más que discursos. Exige planificación, inversión, formación y una comunicación institucional que deje atrás la soberbia y que valore a los medios más que a los influencers.

La realidad invita a achicar la arrogancia federativa y a construir un proyecto que se parezca más al país real: trabajador, resiliente, apasionado. El fútbol venezolano necesita reencontrarse con su propósito, con su gente y con su identidad competitiva. La grandeza de un Mundial no solo radica en los equipos que compiten, sino en los países que se preparan para competir. Y ahí es donde Venezuela debe ordenar prioridades.

Un Mundial que mueve audiencias y territorios

La FIFA proyecta cifras récord en asistencia y consumo digital. Las 16 ciudades sede —entre ellas Los Ángeles, Nueva York, Seattle, Toronto, Ciudad de México y Atlanta— están preparadas para recibir a millones de aficionados en un evento que promete romper todos los registros de alcance global.

El fútbol vuelve a paralizar al mundo. Y Venezuela, aunque ausente en la cancha, participa desde la observación crítica, desde el análisis y desde la expectativa de un ciclo que debe ser distinto.

TeleRadio Digital se suma a la cobertura del Mundial

TeleRadio Digital, la multiplataforma de Venezuela, acompaña este inicio mundialista con una propuesta informativa basada en datos, contexto y rigor. El Mundial a la Carta será nuestro menú cotidiano durante los 40 días del torneo: más información que opinión, más cifras que influencia, más contenido útil para una audiencia que exige precisión y profundidad.