
La Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC) informó que las ligas de Puerto Rico, República Dominicana y México comunicaron su imposibilidad de participar en la Serie del Caribe 2026 en Venezuela, alegando “situaciones externas ajenas a su control”. Aunque el comunicado abre con esta postura, en su cierre deja abierta la posibilidad de que la decisión pueda revertirse o que implique un cambio de sede como ya sucedió en el 2019, lo que genera dudas y expectativas en la afición.
Si bien nadie está exento de las realidades generadas por la geopolítica regional y mundial, donde las relaciones entre naciones se han convertido en un ajedrez con jugadores protagónicos, lo que siempre se ha buscado es que el deporte no se convierta en un actor activo dentro de ese tablero. De ahí la importancia de que la Confederación clarifique cuáles son los motivos que esgrimen sus asociados para argumentar que no desean o no pueden venir a Venezuela a disputar la Serie del Caribe.
Aunque a diferencia de lo ocurrido en 2019, en esta oportunidad la confederación ha sido más cauta en su comunicación. En aquel entonces, y según reseñas de medios especializados, se ofrecieron explicaciones concretas sobre las circunstancias que llevaron a cambiar la sede de Barquisimeto a última hora. Esa transparencia, aunque polémica, permitió comprender el alcance de la decisión. Hoy, en contraste, la CBPC se limita a señalar factores externos sin precisar cuáles, lo que deja un vacío de información que merece ser aclarado.
La Liga Venezolana de Béisbol Profesional ha reiterado contar con las condiciones organizativas necesarias, y el torneo local se desarrolla con normalidad. La transparencia en las decisiones es clave para preservar la credibilidad de un evento que representa tradición, memoria y compromiso con la región. La afición merece certezas, y el periodismo deportivo tiene la responsabilidad de recordar que, en ocasiones, las hipótesis iniciales no guardan relación con los hechos finales.

TRD Sport | LAP
