
Barcelona Sporting Club firmó una clasificación de enorme valor continental al avanzar a la fase de grupos de la Copa Libertadores de América, tras vencer 0-1 al Botafogo en el Estadio Nilton Santos de Río de Janeiro y cerrar la serie 1-2 a su favor. El equipo dirigido por César Farías, quien cumplió sanción y debió conducir desde la tribuna, mostró una solidez competitiva que terminó imponiéndose en una llave intensa, estratégica y llena de presión.
El gol decisivo llegó temprano, al minuto 8, cuando Milton Celis aprovechó un rebote en el área para definir con precisión y silenciar a la afición brasileña. Ese tanto, sumado al empate 1-1 del partido de ida en Guayaquil, terminó marcando la diferencia en una eliminatoria donde cada detalle pesó.
La figura del encuentro fue el guardameta venezolano José David Contreras, protagonista de una actuación memorable. Sus intervenciones en momentos críticos sostuvieron al equipo cuando Botafogo volcó su ataque en busca del empate. Contreras respondió con reflejos, valentía y liderazgo, convirtiéndose en el gran responsable de que Barcelona mantuviera la ventaja.
El cuerpo técnico también tuvo sello venezolano con la presencia de Grendy Perozo, asistente de Farías, quien cumplió un rol clave en la planificación y en la conducción del equipo desde el borde del campo, ante la ausencia del estratega principal. La dupla Farías–Perozo volvió a demostrar su capacidad para competir en escenarios de máxima exigencia.
La clasificación toma aún más relevancia al considerar el contexto reciente: Barcelona viene de ganar el fin de semana el Clásico del Astillero ante Emelec, un impulso emocional que reforzó la confianza del plantel. Ese envión se trasladó a la escena internacional, donde el equipo mostró orden, carácter y una identidad clara, elementos que Farías ha consolidado en poco tiempo al frente del club ecuatoriano.
Superar a un rival brasileño, en su casa y en un torneo tan exigente como la Libertadores, reafirma el crecimiento del proyecto y devuelve a Barcelona SC al lugar donde su historia exige estar. Para Farías, esta clasificación representa otro capítulo que confirma por qué es catalogado como uno de los mejores técnicos venezolanos de su generación; para Barcelona, es la confirmación de que el equipo está preparado para competir y trascender.
El Ídolo del Ecuador vuelve a la fase de grupos con autoridad, convicción y un mensaje claro: este proyecto tiene rumbo, liderazgo y ambición.

TRD Sport | LAP
