
El fútbol larense vive momentos muy complejos, por un lado el desvanecimiento por las pretensiones de jugar la primera división del fútbol rentado nacional, debido a la negativa de la Liga Futve en aceptar la presencia de un conjunto que sin méritos deportivos quería llegar a la máxima categoría, y por el otro lado, los débiles resultados obtenidos por el fútbol federado (amateurs), de la entidad durante el 2024, donde por ningún lado el nombre del estado Lara figuró en un podio o en eventos de envergadura.
Lo del Deportivo Lara, desde nuestra óptica era la crónica de una realidad anunciada. Repetir el cuento de lo sucedido entre los meses de diciembre y enero, realmente aburre, sin embargo, queda claro que la gran tarea de la FVF y la Liga Futve en tratar adecentar nuestro balompié profesional comienza a dar buenos frutos, más aún, cuando observamos que un pelotero se hace dueño de un equipo de fútbol (Mineros de Guayana), y sin tantos complejos buscará subir a la primera división de la forma como se debe llegar, es decir, desde el contexto deportivo.
¿Se pellizcará Quintero y se atreverá a jugar la división de plata de Venezuela? Hasta el cierre de esta columna, el sueño de llegar a la universidad sin pasar por la educación diversificada era la única llave por parte de los nuevos dueños del conjunto rojinegro, si embargo, no es descabellado que la nueva ficha que se une al fútbol nacional con mayores criterios en el ámbito deportivo, hablamos del «come dulce», pueda generar un ambiente donde la soberbia se pueda quedar en un segundo plano, y de una vez por todas se pise tierra para afrontar de otra manera, lo que realmente reclama el sistema, es decir, que se hagan las cosas como debe ser.
En la actualidad el Deportivo Lara trata de mostrar un supuesto rostro de gerencia piramidal vendiendo a la escuelita como el actual bastión dentro de un «proyecto» que pasó de una posible Fórmula 1 a una competencia de Karting, no obstante, es plausible que hayan retomado la formación del futbol base, recordando que fue esa misma institución la que con brochazo eliminó a las categorías menores en otrora, dando paso a escuelas o academias como la Morr, Elite Pro, entre otras, porque la visión de esa institución nunca fue el respaldo a los niños o jóvenes en formación.
Solo nos queda esperar, para ver si la actual directiva, tienen la voluntad para poner en funcionamiento una nueva estructura organizacional enmarcada en el balompié rentado nacional. Desde esta trinchera comunicacional, siempre estaremos dispuesto a contribuir en pro del futbol larense como lo hemos hecho desde hace 35 años, ¡eso si!, con el respeto a la profesión, sin la necesidad de convertirnos en jala bo… del sistema, y los más importante, con canales de comunicación idóneos, que estén a la altura de los compromisos que ello representa. Hasta el momento, no responder a los mensajes, ha sido la principal respuesta por parte de la única cabeza visible de la institución. Sumar y multiplicar, es nuestro lema.
AFEL viene con todo
Tras el rotundo fracaso competitivo durante el 2024 por parte de la gestión de la Asociación de Fútbol del estado Lara, dicho ente comienza este 2025 con una propuesta para la reforma y cambio de los estatutos de esta asociación deportiva. Curiosamente la convocatoria a la Asamblea General Extraordinaria realizada el pasado martes 18 de marzo, de manera categórica «invitaba» a los clubes, quienes representan el universo electoral en las venideras elecciones, a asistir con la «obligación» de aprobar dichos estatutos, sin dar chance, al menos de forma gramatical, de improbar dicha propuesta. Cabe destacar que los clubes asistentes además de no haber recibido las 66 páginas que contemplan el nuevo modelo estructural de la AFEL de forma previa para su respectiva lectura e interpretación, tuvieron que aprobar o improbar dichos estatutos, sin poder analizarlos de forma jurídica con el debido sentido común que se merece.
Sin ser conocedores en materia jurídica, suponemos que esta reforma busca emular lo realizado el pasado año por la FVF, quienes meses antes de las elecciones del 28J, decidieron cambiar los estatutos del ente rector del fútbol nacional, incluso, con un adelanto en las elecciones de esta federación, algo que tomó por sorpresa a muchas personas.
Lo cierto del caso, es que si comparamos entre otros puntos de esta reforma, las atribuciones de la junta directiva a la hora de tomar decisiones, pareciera que en la capital existe mayor democracia en comparación a lo leído, o mejor dicho, a lo interpretado, tras ojear los 66 folios que tienen estas nuevas leyes del futbol federado local.
Si nuestra interpretación no falla, a partir de ahora, quien presida la AFEL, tendrá más posibilidades de tomar decisiones sin necesidad de pasar por su junta directiva. Insistimos, eso es lo que interpretamos sobre la base de las atribuciones del presidente y del consejo directivo en esta reforma, tras compararla con los estatutos anteriores, incluso, con los propios estatutos de la FVF.
Aunque no estuvimos presente en la reunión de clubes y directivos invitados, es bueno resaltar que la misma no fue aprobada por unanimidad, es decir, algunos clubes se abstuvieron, posiblemente por comprender (como debe ser), la responsabilidad que representa el cambio de los estatutos de una asociación deportiva, más aún, cuando está en juego el talante democrático de un ente que por razones dirigenciales, el pasado año entró en el peor limbo dentro de la historia competitiva moderna de este deporte en la región.
La Rey y su metamensaje
Debemos reconocer desde esta trinchera que el trato dado a la Academia Rey por parte de la mass media local ha sido muy débil, para no decir nulo. A cada rato cometemos el error de enfrascarnos en lo que sucedió y sucede con el Deportivo Lara, y dejamos a un lado la labor de esta institución la cual desde hace varios años trabaja en la formación de jugadores, incluso, con participación en el futbol profesional en la Liga Futve2.
Indiferentemente del estilo de sus propietarios y la forma como trabaja dicha organización, debemos estar claros que es la única opción en el momento que tiene la entidad para soñar en el crecimiento de los jugadores de fútbol base, o quienes quieren dar un salto al balompié profesional.
Recientemente uno de sus directivos colocó a través de las redes sociales de la organización un post que señala lo siguiente: «Un nuevo comienzo en el Futbol profesional del Estado Lara, ahora con nuevas aspiraciones y nuevos proyectos. Con la participación y las alianzas de nuevos empresarios, pero con la misma misión de usar el fútbol como herramienta de formación».
Nos complace observar la palabra «profesional» dentro del escrito posteado por la organización, con la etiqueta #somoselfutbolprofesionaldelara.
En una conversación con algunos colegas del fútbol, conversábamos sobre los paradigmas y la ruptura de algunos de ellos, y es que si bien el nombre del Deportivo Lara tiene un peso significativo en la entidad por lo que representó en el pasado, no es descabellado girar la mirada hacia otras opciones competitivas, indiferentemente del agrado que exista en los colores, nombre, emblema, entre otros recursos de identidad que puedan tener.
Cerramos la tertulia con la siguiente interrogante: ¿Qué habría pasado si el Gobernado del estado Lara hubiese puesto su mirada en la Academia Rey, como un verdadero proyecto tangible de crecimiento del fútbol profesional en la región?. ¡Incógnita sin respuesta definitivamente!
…Sin Groserías
Pronto disfrutaremos de un nuevo proyecto comunicacional. Nos vemos en la cancha…

Por: Luis Alonzo Paz | CNP 10.760
