
Los Cardenales de Lara confirmaron su gran momento y, jugando una pelota inteligente, consiguieron su cuarto triunfo al hilo tras vencer 6-5 a Tiburones de La Guaira. El equipo crepuscular mostró carácter para aguantar la reacción rival y logró el objetivo principal de la semana: poner su récord nuevamente en .500 (20-20) y consolidar el buen ritmo en esta segunda mitad de campaña.
La clave de la noche estuvo en el brazo de Keyvius Sampson. El norteamericano se comportó como un verdadero «as» de la rotación, lanzando seis entradas completas de apenas una carrera limpia, algo difícil de ver en nuestra liga. Esa labor le dio la tranquilidad a la ofensiva para fabricar carreras temprano, destacando la viveza de Yonny Hernández robándose el home y, sobre todo, la oportunidad de Alí Sánchez. El careta volvió a demostrar por qué es una pieza inamovible, remolcando la carrera del seguro en el octavo inning que terminó marcando la diferencia.
Aunque el relevo pasó un susto al final, Listher Sosa tuvo los nervios de acero para sacar el cero y acreditarse el salvado. Ahora, con la moral por las nubes y el pitcheo respondiendo, los Pájaros Rojos viajan a Margarita para seguir sumando frente a los subcampeones Bravos de Margarita.

TRD Sport | Rober Hernández | Con Información de Prensa Cardenales de Lara
