El fútbol sudamericano recupera a una de sus mentes más lúcidas en el lugar donde la geografía se vuelve hermandad. Richard Páez Monzón, el hombre que refundó el fútbol venezolano y le otorgó identidad competitiva, ha decidido interrumpir su retiro de casi seis años para asumir un desafío de máxima exigencia: la dirección técnica del Cúcuta Deportivo en su retorno a la máxima categoría del balompié colombiano.

Un movimiento estratégico en la frontera

Tras un arranque de temporada turbulento que dejó al equipo «Motilón» con apenas 2 puntos de 12 posibles bajo el mando de Nelson Flórez, la directiva liderada por José Augusto Cadena ha decidido apostar por la jerarquía. A sus 72 años, el «Médico» regresa a un país que ya lo vio triunfar con Millonarios, donde rompió una sequía histórica de títulos en 2011.

Páez no llega solo a la capital de Norte de Santander. Lo acompaña un equipo de trabajo diseñado para la reconstrucción inmediata. El merideño Jorge Durán será su mano derecha como asistente técnico, mientras que la preparación física quedará en manos del experimentado argentino Fernando Amoroso, cuya trayectoria en clubes como Independiente Santa Fe y Alianza Lima garantiza el rigor necesario para la Liga BetPlay I-2026.

El retorno de una voz de peso

El regreso de Richard Páez trasciende lo deportivo. En un contexto donde el estratega se ha mantenido como una de las voces más críticas y frontales frente a la gestión de la Federación Venezolana de Fútbol, su vuelta a la actividad en la frontera genera un eco especial. Muchos lo daban por retirado, pero el arquitecto del «Boom Vinotinto» ha dejado claro que su pizarra sigue vigente.

«Voy con la pasión de siempre y con el espíritu de maximizar el talento de nuestros jugadores», declaró el técnico, subrayando su compromiso con ese fútbol de buen trato al balón y orden táctico que la exigente afición del Estadio General Santander tanto anhela.

La misión del «Doblemente Glorioso»

El reto es mayúsculo. Con el equipo en una situación crítica en la tabla y la sombra del descenso acechando, Páez deberá aplicar su conocida capacidad para gestionar vestuarios en crisis. Se espera que su debut oficial se produzca tras el interinato del club ante Águilas Doradas, marcando así el inicio de una nueva era para un entrenador que enseñó a toda una nación a creer que el talento llanero no conoce fronteras.

Por Luis Alonzo Paz | CNP 10.760