
Por Luis Alonzo Paz | CNP 10.760
La noche de este viernes, cuando se esperaba el cierre habitual previo al segundo enfrentamiento entre Barquisimeto SC y Deportivo Lara en la Liga FUTVE 2, las redes sociales terminaron convirtiéndose en el escenario principal de un intercambio de mensajes que elevó la tensión del llamado Derby Crepuscular. Lo que debía ser una jornada tranquila derivó en una disputa comunicacional que permite bautizar este encuentro como el Derby de las Redes Sociales, un fenómeno que evidencia cómo ambos clubes han sustituido por completo los canales tradicionales de información y comunicación, para apostar al marketing digital como único vehículo narrativo.
La comunicación institucional de los equipos se ha transformado en un espacio donde cada uno expone su versión de los hechos, magnifica sus relatos y construye una narrativa que, más allá de informar, busca posicionar percepciones. Este desplazamiento de la mass media hacia plataformas como Instagram ha generado un ecosistema donde la inmediatez supera al contexto y donde la “espilberización” de la información se impone como norma. Hace días advertimos que este derby tenía una connotación distinta, y que debía ser tratado como un partido de alto impacto, categoría que en otros países se asocia a encuentros de alto riesgo por la presencia de barras organizadas y la necesidad de dispositivos de seguridad reforzados.
En esa oportunidad señalamos que, en ligas con tradición futbolera, los clubes realizan ruedas de prensa con al menos 48 horas de antelación, acompañados por autoridades civiles, cuerpos de seguridad y organismos de emergencia. Este mecanismo permite informar con claridad las medidas operativas, los accesos, las restricciones y los lineamientos que regirán el evento. Sin embargo, en esta región tales recomendaciones suelen interpretarse como un estorbo más que como una herramienta preventiva, y la noche de este viernes terminó confirmando esa tendencia.
Se prendieron la alarmas
El episodio se activó con la publicación del comunicado del Barquisimeto SC, equipo local, donde se presentó un listado de 25 restricciones de ingreso al estadio Farid Richa para este sábado 30 de mayo. Aunque muchas de ellas resultan habituales en eventos deportivos, la prohibición de instrumentos musicales y trapos generó fricción inmediata, especialmente por la conocida relación entre el Deportivo Lara y sus barras organizadas. La molestia de la hinchada visitante era previsible, pero se esperaba que el acatamiento de las normas cerrara el capítulo. No fue así.
La denominada barra del Deportivo Lara respondió con su propio comunicado, manifestando desacuerdo con la reserva del derecho de admisión ejercida por el Barquisimeto SC, pese a que el propio Deportivo Lara aplicó recientemente la misma medida frente a Yaracuyanos. La contradicción quedó expuesta en un contexto donde abundan antecedentes similares en el fútbol venezolano y donde la reserva del derecho de admisión es una facultad reglamentaria contemplada en los estatutos de la FVF para partidos considerados de riesgo.
Pasadas las nueve de la noche, cuando parecía que el intercambio se limitaría a la molestia natural de una de las partes, el Deportivo Lara publicó un nuevo mensaje atribuido a su presidente, José Antonio Quintero, en el que llamó a su fanaticada a mantener la calma. La frase “No caigamos en provocaciones” introdujo un matiz que, desde una lectura semiótica, no contribuye a desescalar el ambiente. Aunque el comunicado expresa respeto y exhorta a cumplir las normas, deja entre líneas una clara inconformidad con las medidas del equipo local, especialmente en lo referente a los implementos de animación. El mensaje reconoce la obligatoriedad de acatar las disposiciones, pero también evidencia que el club visitante no comparte plenamente las restricciones, pese a haber aplicado criterios similares en el pasado reciente.
Entre bomberos…
La situación revela una contradicción que no pasa desapercibida. Mientras el Barquisimeto SC ejerce una potestad reglamentaria como local, el Deportivo Lara intenta equilibrar su llamado a la calma con una postura crítica hacia las medidas adoptadas. En un contexto donde la seguridad es un elemento central y donde los clubes deben ser garantes del cumplimiento de las normas, la comunicación pública adquiere un peso determinante. El fútbol, más allá del espectáculo, es un negocio que exige coherencia institucional y responsabilidad en la gestión de riesgos.
Los antecedentes circulan con rapidez en redes sociales y alimentan una narrativa que ya calienta el ambiente previo al partido. El Derby enREDado expone una realidad: la comunicación digital se ha convertido en un campo de disputa que influye en la percepción del público y condiciona el clima previo a los encuentros. Este sábado, más allá del resultado deportivo, quedará en evidencia si los mensajes institucionales fueron capaces de ordenar el comportamiento de las hinchadas o si, por el contrario, terminaron amplificando un conflicto que pudo gestionarse con mayor claridad y anticipación.
Antecedentes





