
“Hemos hecho magia toda la temporada”. Con esa frase, cargada de la adrenalina propia de un campeón, Renato Núñez resumió el cierre de una campaña inolvidable para los Navegantes del Magallanes. Este viernes, el Estadio Monumental Simón Bolívar fue testigo de otra épica remontada de la «Nave Turca», que derrotó 10-9 a los Caimanes de Barranquilla para darle a Venezuela el título de la Serie de las Américas Gran Caracas 2026.
La historia parecía escrita a favor de los colombianos, quienes silenciaron a los más de 30.000 aficionados tras castigar el pitcheo local con cinco rayitas en el mismo primer capítulo. Para el quinto inning, la ventaja de 9-1 a favor de Barranquilla sugería una noche amarga para el país anfitrión, pero el ADN de este Magallanes, acostumbrado a los regresos imposibles durante la zafra de la LVBP, volvió a emerger.
El mánager César Izturis, quien tomó las riendas del equipo ante la ausencia de Yadier Molina, logró encontrar la fórmula para detener la hemorragia. “César nos habló a los lanzadores, nos dijo que nos usaría a todos para aguantar el juego lo más que se pudiera y resultó”, relató el relevista Silvino Bracho. Esa resistencia permitió que la ofensiva despertara justo a tiempo.
La remontada se gestó con la fuerza de los bates. Luis Sardiñas encendió la chispa con su segundo cuadrangular de la noche, mientras que la presión constante provocó errores en el cuadro colombiano. Con el marcador 9-3 en el cierre del octavo, Venezuela explotó con un rally de siete anotaciones. Carlos Pérez anotó tras un wild pitch y Hernán Pérez conectó un doblete de dos carreras que igualó las acciones, desatando la locura en las tribunas.
El destino, sin embargo, le tenía reservado el último capítulo a Renato Núñez. El inicialista conectó una línea contundente hacia la banda izquierda para traer la carrera de la victoria, dejando en el terreno a unos Caimanes que vieron cómo el trofeo se les escapaba de las manos.
“Me dejó el pitcheo en la zona de strike y pude conectar esa línea. Es increíble ganar en tu casa, con este estadio repleto”, confesó Núñez tras el encuentro. El toletero no olvidó el legado de la temporada regular: “Yadier Molina tiene mucho crédito en este título, porque él creó una cultura ganadora en este equipo. Siempre tuvimos fe en que íbamos a remontar”.
Por su parte, Izturis celebró la capacidad de respuesta de sus dirigidos: “Muy contento por ganar con el nombre de mi país en el pecho. Siempre tuvimos confianza porque los muchachos lo demostraron en el terreno. Fue una experiencia bonita ganar con un equipo diferente al mío”.
Con este triunfo, Magallanes no solo cierra una temporada 2025-2026 de ensueño, sino que reafirma la mística de un equipo que, contra todo pronóstico y pizarras adversas, siempre encuentra la manera de celebrar.

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