
En un despliegue de intensidad física y orden táctico, la selección absoluta de Venezuela logró su primer triunfo en los Clasificatorios a la Copa del Mundo FIBA 2027, tras derrotar a Chile con marcador de 68-72 en el Coliseo Antonio Azurmendy. El equipo dirigido por Francisco Segura fundamentó su victoria en una primera mitad dominante, donde la superioridad en los tableros y una rotación defensiva impecable anularon las opciones del conjunto austral ante su público.
Desde el salto inicial, Venezuela impuso las condiciones del juego a través de la verticalidad de José Ascanio y la potencia de Elian Centeno. El plan de juego venezolano se centró en congestionar la pintura, obligando a los internos chilenos, Haase y Carrión, a jugar lejos del aro, una estrategia que rindió frutos inmediatos al limitar el acierto local y permitir transiciones rápidas. La ventaja se consolidó gracias al aporte revulsivo de Yeferson Guerra, quien con 12 puntos saliendo del banco en la primera mitad, estiró la diferencia hasta los 16 tantos antes del descanso.
El análisis del encuentro revela dos realidades contrastantes: una Venezuela que dominó el ritmo y el rebote durante tres cuartos (llegando a capturar 27 rebotes solo en la primera mitad), y una Chile que, apelando al orgullo y al tiro exterior de Sebastián Suárez, logró poner en jaque la victoria visitante en el último periodo. A pesar de sufrir una sequía anotadora en los minutos finales del compromiso —producto de la presión alta ejercida por el quinteto de Juan Córdoba—, la selección nacional supo gestionar la renta acumulada.
La actuación de Yohanner Sifontes fue determinante en los momentos de mayor tensión, aportando robos clave y puntos en posesiones rotas que enfriaron la reacción chilena. Aunque el cierre fue dramático debido a las pérdidas de balón y el acierto de Suárez desde la larga distancia, la solvencia de Ascanio en la línea de tiros libres y la superioridad aérea de Centeno (8 rebotes) terminaron por sellar el resultado.
Este triunfo no solo representa el primer registro positivo para Venezuela en el Grupo C (1-2), sino que valida la apuesta del seleccionador Segura por un juego alegre, intenso y de alta energía. Con el carácter mostrado por las piezas jóvenes y la jerarquía defensiva como estandarte, el equipo nacional ahora proyecta su mirada hacia la ventana de julio, donde enfrentará a Colombia y Brasil con la motivación de haber conquistado una plaza históricamente difícil como Valdivia.

TRD Sport | LAP | Con información de Prensa FVB
