
La Vinotinto Sub‑17 consiguió su primera victoria en el Torneo Sudamericano de Paraguay, al imponerse 1‑0 ante Perú en la tercera jornada. El resultado, más que un alivio, deja sensaciones encontradas: el equipo sumó tres puntos vitales, pero su rendimiento sigue generando dudas sobre la solidez y el nivel competitivo que se esperaba.
El partido comenzó con un golpe de autoridad. Santiago Sánchez, en los primeros minutos, aprovechó un error defensivo incaico para marcar el único tanto del encuentro. Desde entonces, Venezuela administró la ventaja con orden, pero sin profundidad ni claridad ofensiva. Las ocasiones para ampliar el marcador existieron, aunque la falta de precisión y ritmo volvió a ser una constante.
Un triunfo que no despeja las sombras
Más allá del resultado favorable, preocupa la fragilidad que muestra esta generación en comparación con las anteriores. Perú, sin puntos en el torneo y con un rendimiento irregular, jugó casi el 80% del compromiso con un jugador menos y terminó el encuentro diezmado tras varias expulsiones. Aun así, Venezuela fue incapaz de superar con contundencia la defensa rojiblanca y debió conformarse con un marcador mínimo que refleja fielmente lo ocurrido en la cancha.
El equipo de Jhonny Ferreira mostró actitud, pero también limitaciones en la creación y en la lectura de partido. La victoria, aunque necesaria, no despeja las dudas sobre la capacidad del grupo para competir con las potencias del continente.
Lo que viene: Brasil
Con cuatro puntos en la tabla, la Vinotinto se mantiene en carrera y enfrentará a Brasil en el cierre de la fase de grupos, un duelo que se perfila como decisivo. El reto será sostener el carácter mostrado y sumar argumentos futbolísticos que respalden la ilusión de avanzar al hexagonal final.
El triunfo ante Perú deja una enseñanza clara: ganar no siempre basta. Venezuela recuperó oxígeno, pero aún debe encontrar identidad y juego para que la esperanza no dependa solo del marcador.

TRD Sport | LAP
