
Por Luis Alonzo Paz | CNP 10.760 | Con Información del Canal 6 de Colombia
La Federación Rumana de Fútbol (FRF) dio un paso drástico para erradicar el hostigamiento desde la tribuna en sus categorías formativas (Sub-7 a Sub-16). Con la implementación de la «tarjeta negra», el organismo busca frenar la violencia verbal, los insultos a los árbitros y la presión desmedida de los adultos hacia los niños en pleno desarrollo deportivo.
A diferencia de las sanciones habituales dentro del terreno de juego, esta herramienta castiga el comportamiento de los espectadores. El mecanismo establece un protocolo de tres pasos: inicia con una advertencia verbal del árbitro a través de los entrenadores; prosigue con una suspensión temporal de diez minutos enviando a ambos equipos a los vestuarios; y, si la agresividad persiste en las gradas, concluye con la exhibición de la cartulina negra para decretar la suspensión definitiva del encuentro.
Antecedentes e iniciativas globales en el deporte menor
La medida rumana se suma a diversos experimentos que han buscado proteger la salud mental y el disfrute de los atletas infantiles en otros rincones del mundo:
- Partidos en silencio (Reino Unido y España): Diversas ligas regionales de fútbol base han instaurado jornadas sin gritos en la tribuna, donde los padres solo tienen permitido aplaudir para evitar directrices cruzadas e insultos a los jueces.
- Tarjeta verde al juego limpio (Italia y España): Cartulina utilizada por los colegiados para premiar acciones destacadas de deportividad tanto de futbolistas como de entrenadores y aficionados.
- Códigos de conducta firmados (Estados Unidos): En ligas de desarrollo juvenil de fútbol y béisbol, los representantes deben firmar compromisos éticos antes de la temporada, con clausuras de acceso a las instalaciones en caso de reincidencia.

¿Llegará esta tendencia a las canchas de Venezuela?
En el ámbito nacional, la proliferación de torneos formativos y academias de fútbol y beisbol, entre otros deportes, ha encendido debates similares entre entrenadores y dirigentes sobre la conducta de los representantes. Aunque las Federaciones nacionales y las asociaciones regionales se hacen la vista gorda porque en muchos casos consideran que «atacar» a los representantes merma en contra del negocio deportivo – los padres son los que pagan -, puede que estas normativas se pudieran presentar, si y solo si, provienen como norma de entes superiores, de lo contrario es tan complejo este tema, como el de las barras bravas en el fútbol, donde tanto la FVF como los dueños de equipos, mantienen una actitud de alta pasividad ante este tema, el cual ya fue erradicado en Europa.
La iniciativa europea abre la discusión sobre la necesidad de aplicar protocolos más severos en los torneos menores del país, garantizando que el fútbol infantil venezolano, y otros deportes, conserven su propósito formativo y de sano esparcimiento.
LA INFORMACIÓN DE LOS JUEGOS SURAMERICANOS CON NUESTRA COBERTURA ESPECIAL

