
La tradición volvió a sentirse este 6 de enero en toda Venezuela con la celebración de la Misa del Deporte, una costumbre que desde 1945 reúne a atletas, entrenadores, dirigentes, autoridades y comunicadores para agradecer por el año que termina y encomendar el que comienza. En el estado Lara, y especialmente en Barquisimeto, la jornada tuvo un significado especial: el Santuario de Santa Rosa, hogar de la Divina Pastora, se convirtió en punto de encuentro para la gran familia deportiva de la región.
Desde temprano, el templo lució lleno. No era sorpresa: la eucaristía coincidió con la tradicional bajada de la imagen de la Divina Pastora, realizada la noche anterior como antesala a la multitudinaria procesión del 14 de enero. Entre oraciones, silencios y cantos, atletas de distintas disciplinas, entrenadores, dirigentes y representantes de los medios elevaron su gratitud por los logros alcanzados en 2025 y pidieron fortaleza para los retos de 2026.
Aunque la Misa del Deporte nació en 1945 como un homenaje a la actividad deportiva, no está vinculada al Día Nacional del Deporte, celebrado cada 22 de junio en Venezuela. Su esencia es más íntima: un espacio para reconocer el esfuerzo, la disciplina y la constancia que exige la vida deportiva, valores que también forman parte del camino espiritual.
Durante la celebración, resonaron ideas que históricamente han unido fe y deporte. Entre ellas, pasajes bíblicos que suelen acompañar a atletas en momentos de preparación y competencia. Uno de los más citados en el mundo deportivo recuerda que “el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente” (2 Timoteo 2:5), una frase que conecta directamente con la ética y el compromiso que exige el alto rendimiento.
Otro de los versículos más utilizados por deportistas en todo el mundo también estuvo presente: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13), una expresión que muchos atletas asumen como impulso emocional en medio de la exigencia física.
La misa también evocó la metáfora deportiva que aparece en la primera carta a los Corintios: “¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis” (1 Corintios 9:24), un llamado a la perseverancia que trasciende el deporte y se instala en la vida cotidiana.
Con estos mensajes, la comunidad deportiva larense inició su calendario 2026 con un compromiso compartido: trabajar con disciplina, agradecer lo alcanzado y pedir la fuerza necesaria para superar nuevas metas. En Santa Rosa, entre la fe y el deporte, la jornada dejó claro que el esfuerzo humano y la esperanza espiritual siguen caminando juntos.

TRD Sport | LAP | Imágenes cortesía Prensa IDEL-FUNDELA
