
Por Luis Alonzo Paz | CNP 10.760
La selección nacional de fútbol de Venezuela -La Vinotinto-, concluyó su gira internacional por Asia con un sabor agridulce. En el marco del tercer y último compromiso de la ventana FIFA, el combinado dirigido por Oswaldo Vizcarrondo firmó un empate sin goles (0-0) ante la selección de Jordania en el césped del King Abdullah II Stadium de Amán, cerrando una expedición que deja más interrogantes tácticos que certezas competitivas.
El saldo definitivo de los tres exámenes en suelo asiático refleja una derrota envuelta en polémica ante Japón (2-1) y dos igualdades consecutivas a cero frente a Corea del Sur (0-0) y Jordania (0-0). La cifra más crítica del viaje radica en la producción ofensiva: apenas un gol marcado en 270 minutos de juego, en medio de un discurso de «cambio generacional» que empieza a repetirse como un cliché de inicio de ciclo.
Cristopher Varela evitó el tropiezo en Amán
El desarrollo del encuentro ante el conjunto jordano mostró dos caras marcadamente opuestas. Tras una primera mitad en la que el cuadro tricolor mantuvo el orden y compitió con cierta intensidad, el complemento evidenció un claro retroceso funcional. Venezuela fue superada en la dinámica de juego y quedó arrinconada ante el asedio del elenco local.
En medio del dominio rival emergió la figura del guardameta Cristopher Varela, quien se convirtió en el sostén absoluto del equipo. Con intervenciones providenciales y reflejos en la línea de gol, Varela ahogó el grito del conjunto asiático y preservó el cero en el arco nacional para evitar lo que hubiese sido un traspié mayor.
«… Esclavo de lo que dice»
El contexto en el que se desarrolló esta gira tampoco estuvo exento de tensión institucional. Meses atrás, la dirigencia de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF), encabezada por Jorge Giménez, argumentó la continuidad de Vizcarrondo bajo la premisa de no incurrir en gastos para la contratación de un seleccionador extranjero -más experiencia-, apoyándose en la especulación de que Conmebol contaría con 10 cupos directos para la próxima cita mundialista.
Sin embargo, tras anunciarse en plena gira que la estructura eliminatoria sudamericana mantendrá su rigor habitual y no regalará casillas de clasificación, la presión sobre el cuerpo técnico se ha incrementado, generado una crisis mediática donde ni el Bocha Batista en su peor momento tuvo tanto comunicador y generador de contenido en contra.
En lo deportivo la falta de efectividad en los metros finales contrasta con el discurso oficial que prioriza la ampliación del universo de convocados sobre los resultados inmediatos.

