Por Luis Alonzo Paz | CNP 10.760

En la cultura popular se repite con insistencia que nadie es profeta en su propia tierra, y el caso de Salomón Rondón constituye la constatación más evidente de ese axioma. Mientras en el ámbito futbolístico venezolano se normaliza la devaluación mediática del atacante caraqueño —incluso por sectores de la prensa supuestamente especializada que suelen desmerecer sus registros fuera de nuestras fronteras—, las principales plazas del balompié internacional rinden pleitesía a la jerarquía del máximo artillero en la historia de la selección nacional.

El pasado 8 de octubre marcó exactamente dos décadas del debut profesional de Rondón con la camiseta del Aragua FC en 2006. Aquella efeméride que en los espacios de debate nacional pasó prácticamente desapercibida o relegada a un plano secundario, en Europa fue tratada con el rigor que merece una carrera de élite. Diarios de repercusión global como Marca de España dedicaron extensos reportajes a desglosar una hoja de vida que supera las 280 anotaciones oficiales tras pisar con éxito las ligas de España, Inglaterra, Rusia, China, Argentina y México.

El silencio evasivo en el banquillo de la Vinotinto

La distancia entre la valoración internacional y la mirada local resulta más estridente al revisar la actualidad de la selección nacional. En medio de las interrogantes que rodean el rumbo del combinado patrio y el peso que ejerce la directiva de la Federación Venezolana de Fútbol sobre la toma de decisiones, la figura de Oswaldo Vizcarrondo al frente del banquillo ha dejado un poso de incertidumbre.

Consultado sobre el rol y la continuidad del histórico ariete en los nuevos procesos del equipo nacional, el discurso de Vizcarrondo —quien para diversos sectores analíticos maneja una convocatoria que da la impresión de ser operada por control remoto desde los pasillos federativos— ha pecado de evasivo, vago y lerdo. La falta de contundencia para definir el estatus de un futbolista que sigue compitiendo al más alto nivel continental genera más dudas que certezas, reflejando el débil apoyo institucional con el que ha tenido que lidiar una de las carreras más brillantes de nuestro balompié.

Respuesta con jerarquía y liderato goleador en México

Lejos de dejar que el ruido o la tibieza ambiental afecten su rendimiento, Rondón apaga cualquier conjetura sobre el césped con la única moneda de cambio que reconoce el delantero: el gol. A sus 37 años, el «Rey Salomón» continúa dictando cátedra en el Torneo Apertura de la Liga MX como la gran referencia ofensiva de los Tuzos de Pachuca.

En la más reciente jornada del campeonato azteca, el ariete criollo volvió a vestirse de héroe al firmar un doblete agónico sobre la hora (minutos 84 y 87) para rescatar el empate 3-3 frente a Necaxa. Con esas dos dianas, Rondón alcanzó los 12 goles en la campaña, afianzándose en solitario en la cima de la tabla de goleo individual y demostrando que su capacidad realizadora permanece intacta en un circuito de máxima exigencia.

Un legado que derrumba prejuicios

El impacto del atacante caraqueño en la comarca hidalguense no es una casualidad de fin de semana. Vistiendo la camiseta de Pachuca, Rondón suma 46 goles en 96 compromisos oficiales, registro que lo ubica en la séptima casilla de los goleadores históricos de la institución mexicana tras superar los 45 tantos del colombiano Andrés Chitiva y colocándose a solo cuatro anotaciones de alcanzar la marca de Sergio Santana (50).

Con 50 dianas festejadas en 123 partidos con la camiseta vinotinto y una vigencia inapelable en el extranjero, Salomón Rondón sostiene dos décadas de idilio con la red. Pese al escepticismo de la crítica local, el débil respaldo institucional y las ambigüedades en la conducción técnica nacional, los números del delantero caraqueño continúan demoliendo relatos desde los campos internacionales.

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