
Por Luis Alonzo Paz | CNP 10.760 |
Dos de los nombres más representativos del balompié criollo en el exterior sacudieron el entorno deportivo con declaraciones frontales. Por un lado, la atacante del Portland Thorns, Deyna Castellanos, analizó las deficiencias organizativas del fútbol femenino en el país. Por el otro, el delantero carabobeño Josef Martínez confirmó de manera definitiva el cierre de su ciclo vistiendo la camiseta de la selección nacional.
Durante una entrevista concedida al programa Tiempo Extra de El Diario NY, Castellanos cuestionó el presente estructural que envuelve la disciplina y la falta de proyecto para respaldar el talento emergente en la Federación Venezolana de Fútbol (FVF).
«Venezuela está lejísimos a nivel organizacional para clasificar a mundiales. No tenemos la estructura para hacerlo ni tenemos a las personas que quieran hacerlo. Para mí, una de las motivaciones de clasificar al Mundial es dar un golpe sobre la mesa y decir: sin ustedes y sin una estructura hemos hecho esto, ¿cómo nos pueden ayudar a que siga saliendo talento de Venezuela?», expresó la jugadora de 27 años.
Comparación con ligas de la región
La capitana del seleccionado nacional contrapuso el estancamiento local con el avance acelerado de circuitos continentales e internacionales, señalando directamente el modelo de trabajo en Colombia, México y Estados Unidos.
«Estamos a años luz de lo que México ha construido, de lo que Estados Unidos ha construido, de lo que Italia ha construido, ligas que son relativamente jóvenes porque no tienen ni 20 años. Incluso la liga colombiana lo ha hecho muy bien; hay jugadoras venezolanas que juegan ahí. Colombia ha mantenido un nivel espectacular a nivel sudamericano y mundial, es el país vecino y hermano que debemos tomar de ejemplo», enfatizó Castellanos, haciendo un llamado urgente a garantizar condiciones dignas a las atletas locales.
Josef Martínez le dice adiós a la Vinotinto
A la par de las críticas sobre la gestión estructural del balompié femenino, el atacante de 33 años, Josef Martínez, confirmó oficialmente el término de su etapa internacional como seleccionado nacional.
El ariete valenciano declaró que desde la directiva y el cuerpo técnico se le comunicó el fin de su ciclo con el combinado patrio. Martínez cierra así su recorrido con la Vinotinto registrando un balance oficial de 15 goles convertidos en 70 partidos disputados. Martínez en declaraciones para el medio de comunicación “Gol TV” afirmó: “Ya ellos me despidieron, no tengo nada que hacer ahí. Eso es lo mejor que puede pasar”.
¿Dónde está el verdadero problema?
Más allá de estas posturas personales, quienes viven el día a día del balompié venezolano están claros en que el entorno —o el «aura», como se le denomina en la actualidad— no resulta del todo agradable. Dentro del circuito existe la lectura de que el principal obstáculo en la dirigencia radica en que reconoció el peso mediático que posee la FVF en el país, pero simultáneamente omitió que las actitudes de omnipotencia de la alta cúpula no se corresponden con los resultados deportivos del fútbol patrio, ni a nivel de selecciones ni en el rendimiento de los clubes.
Curiosamente, el sector más cuestionado por la opinión pública nacional —el arbitraje— ha sido el encargado de sacar la cara por Venezuela en el plano internacional mediante designaciones continentales y mundiales. Ante este contraste entre el discurso institucional y la realidad competitiva, la interrogante queda sobre la mesa: ¿dónde reside el verdadero problema de nuestro fútbol?
Y si finalmente Venezuela logra inscribir su nombre en un Mundial femenino, la pregunta definitiva será inevitable: ¿a quién habrá que aplaudir, a la FVF o a las ligas extranjeras que tuvieron a bien fijarse en las jugadoras venezolanas para contratarlas y desarrollarlas?
Toda la antesala a los Juegos Deportivos Suramericanos Santa Fe 2026 en este enlace

