
Con la determinación de levantarse cual ave fénix, la Pelota Vasca del estado Lara vuelve este fin de semana al escenario competitivo nacional. Tras un parón marcado por el desánimo y la falta de apoyo en años anteriores, la disciplina resurge en este 2026 impulsada por nuevas políticas deportivas regionales y por el compromiso de un grupo que se niega a dejar morir un deporte con historia, identidad y futuro.
La delegación larense viajó al estado Barinas, sede del Clasificatorio Nacional de Pelota Vasca, donde once estados buscarán uno de los siete cupos disponibles para los Juegos Deportivos Nacionales Juveniles Caracas 2026. Para Lara, este viaje no es solo una competencia: es un acto de resistencia deportiva, un regreso al ruedo y una declaración de que la disciplina sigue viva.
La representación larense está integrada por:
Juvenil femenino: Hildianny Sarai Rodríguez y Verónica Andreina Castillo
Juvenil masculino: Josnel Jesús Sánchez y Bryhan Yeral Alvarado
Cuerpo técnico y delegado: Entrenador masculino: Oswaldo Pérez. Entrenador femenino: Eibert Sánchez Delegado: Dixon García
Es importante destacar que Oswaldo Pérez ha sido el motor de esta disciplina en Lara desde 2023, aunque su vínculo con la pelota vasca se remonta a 2017. Su labor ha sido clave para sostener y reactivar el semillero regional.
Así quedaron los grupos del clasificatorio
Categoría 14–20 años (Femenino)
GRUPO A
- Barinas
- La Guaira
- Anzoátegui
- Lara
- Sucre
GRUPO B
- Nueva Esparta
- Miranda
- Monagas
- Táchira
- Yaracuy
Categoría 14–20 años (Masculino)
GRUPO A
- Guárico
- Yaracuy
- Nueva Esparta
- Táchira
- Sucre
GRUPO B
- Monagas
- La Guaira
- Anzoátegui
- Barinas
- Lara
Una disciplina con siglos de historia
La pelota vasca es uno de los deportes más antiguos del mundo. Sus orígenes se remontan al siglo XIII en Navarra, donde se jugaba golpeando una pelota contra los muros de iglesias y plazas. Con el tiempo, el juego evolucionó en el País Vasco y el sur de Francia, convirtiéndose en un símbolo cultural y en una disciplina de precisión, velocidad y destreza. Su expansión llegó a América Latina con la migración vasca, estableciéndose en países como México, Argentina, Uruguay y Venezuela. En nuestro país tuvo momentos de esplendor en los años setenta y ochenta, especialmente en Caracas y Maracaibo, y hoy busca recuperar su espacio en el mapa deportivo nacional.
El renacer crepuscular
Con los grupos definidos y la competencia en marcha, Lara afronta el clasificatorio con la aspiración de meterse entre los siete mejores del país y regresar a los Juegos Nacionales Juveniles. Los jóvenes atletas guaros cargarán con la tradición de un estado que siempre ha sabido competir, incluso en disciplinas emergentes, y buscarán demostrar que la grandeza del atleta crepuscular también se expresa en el frontón.
Más que un torneo, este fin de semana representa el renacer de una disciplina que vuelve a creer en sí misma. Y como el ave fénix, la Pelota Vasca larense quiere demostrar que incluso después de las cenizas, siempre hay un vuelo.

