Quito, 9 ene (EFE).- El retorno de ciudadanos a sus domicilios se volvió caótico en urbes como Quito y Guayaquil, tras una jornada de terror vivida este martes en Ecuador, asediado por grupos de delincuencia organizada que reaccionaron con violencia al decreto de estado de excepción emitido el lunes por el Gobierno.
Cerca de las 15.00 hora local, los funcionarios del Palacio de Carondelet, en el centro histórico, y otras instituciones del Estado fueron evacuados por seguridad, mientras algunas instituciones educativas y varios comercios cerraron sus puertas por temor.
En el sector de «La Y», en el centro-norte de Quito, la aglomeración de vehículos congestionó toda esa zona conocida como Iñaquito, una situación que se repitió en sectores de alta congestión de vehículos como la Vicentina, la Marín y El Pintado, así como en los acceso que unen la ciudad con los valles aledaños.
En la zona del mercado Ipiales, en el casco colonial de la ciudad, los comerciantes cerraron sus tiendas pasado el mediodía, luego de que se informara de que supuestamente grupos de asaltantes intentaban saquear los comercios.
Asimismo, en el sector del centro comercial El Jardín, en la zona comercial del norte de la ciudad, algunos vecinos denunciaron que asaltantes amenazaron a los clientes, mientras las tiendas cerraban anticipadamente para evitar la violencia.
La situación se exasperó luego de que un grupo violento y armado irrumpiera en el set principal del canal de televisión TC para retener por al fuerza al personal de la estación, amenazarla con armas de fuego. Ese asalto terminó con la detención de trece personas y la liberación de los trabajadores del canal retenidos.
En varias zonas de Guayaquil se denunció la incineración de vehículos y la acción de armados que dispararon contra agentes policiales.
Incluso circularon imágenes de la explosión de un patrullero, pero la Policía no ha dado información oficial sobre el asunto
También en las ciudades costeras de Manta y Esmeraldas se denunciaron acciones violentas de grupos de delincuencia organizada que han generado caos en varios sectores.
El Gobierno ecuatoriano suspendió hasta el próximo viernes las clases presenciales y en los establecimientos de educación nocturnos limitó la jornada a las veintiún horas, ya que a las once de la noche empieza el toque de queda, hasta las cinco de la mañana.
El caos en estas ciudades, sobre todo en Quito, levantó quejas de usuarios por al lentitud en el tránsito generada por la situación.
El Municipio de Quito informó que todos los servicios de transporte municipal funcionan con normalidad, aunque se había incrementado la demanda. EFE