Este jueves 9 de noviembre el ELN liberó a Luis Manuel Díaz, padre del futbolista de la Selección Colombia y el Liverpool, Luis Díaz, quien estaba secuestrado desde el pasado 28 de octubre, solo un día antes de que se realizaran las elecciones regionales en Colombia.

En la liberación participaron Raúl Rosende, jefe adjunto de Misión de Verificación de ONU y monseñor Francisco Ceballos, obispo de Riohacha. Según se pudo conocer, viajaron en un helicóptero civil tipo MI de matrículas HK 4127.

El padre del jugador fue entregado a la Comisión Humanitaria de la ONU y de la Iglesia Católica, en estribaciones de la Serranía de Perijá, cerca a Barrancas, en La Guajira. Ahora, será trasladado en un helicóptero a Valledupar, capital del departamento del Cesar.

Este proceso se activó durante la mañana del 8 de noviembre, cuando equipos de la ONU y la Defensoría del Pueblo se movilizaron hacia zona de frontera en la Serranía, para hacer contacto con el frente de guerra norte del ELN José Manuel Martínez Quiroz e iniciar la operación que permitiera la liberación de Díaz.

Esta guerrilla aseguró que su liberación dependería de la suspensión de las operaciones militares, que efectivamente se cumplió por parte del Gobierno nacional.

El secuestro del padre del jugador del Liverpool ha conmocionado al país y causó cuestionamientos hacia el proceso de paz y cese al fuego, luego de que Otty Patiño, jefe de equipo negociador del Gobierno, confirmó que el secuestro fue realizado por una unidad perteneciente al ELN.

El ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, entregó declaraciones sobre cómo percibió el Gobierno esta noticia. “Un proceso de paz lo negocia el Gobierno con una guerrilla, pero necesita una base de legitimidad social. Cuando la gente pierde credibilidad, ese proceso tambalea; y es evidente que el secuestro del papá de Lucho Díaz, la gente lo sintió como si fuera contra todo el país”.

Información tomada de Radio Caracol Colombia