Caracas, 31 dic (EFE).- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó este domingo en su mensaje de fin de año que durante 2023 hubo «importantes logros» en materia económica, de seguridad y defensa, entre otras áreas, a pesar del «asedio y la amenaza permanente» que -aseguró- hay contra su país.
Durante una transmisión obligatoria de radio y televisión, el jefe de Estado afirmó que Venezuela ha «logrado lo imposible» gracias a su «modelo político, social y económico», que «no puede ni quiere ser calco o copia de ninguno».
En materia económica, señaló que, debido a la «creación de fórmulas alternativas a las recetas neoliberales», la nación ha alcanzado «importantes equilibrios» y ha avanzado, de «manera exitosa», hacia el crecimiento de un «nuevo modelo diversificado», con el objetivo de «superar» la «dependencia» al petróleo.
«Hay mucho por hacer aún, pero, siendo juntos, logramos importantes equilibrios en una economía de guerra», dijo Maduro, quien sostuvo que estos resultados, de los que no ofreció mayores detalles, se obtuvieron pese a supuestas conspiraciones del «imperio y de fuerzas extremistas de derecha» para «destruir los esfuerzos de recuperación».
Lucha contra la corrupción y la criminalidad
Maduro expresó que, como «si no fuera suficiente enfrentar a enemigos tan malignos y poderosos», en referencia al «imperio» y a un sector de la oposición, este año «hubo que librar una batalla» contra la corrupción en el «Estado y en el sector privado».
Señaló que, «sin miramientos», las autoridades emprendieron una «lucha frontal contra la corrupción, una vieja y peligrosa lacra que corroe desde adentro y que no tiene bandera ni discrimina con su voracidad» y que «hizo mucho daño» a la nación, una batalla que -afirmó- «hay que continuar».
En marzo de este año, el Gobierno comenzó un plan anticorrupción que prometía detener a ejecutivos, empresarios y altos cargos de todos los poderes del Estado, pero tras 61 capturas, dos muertes y la ‘desaparición’ del entonces ministro de Petróleo, Tareck El Aissami -que renunció para «apoyar» la investigación-, el proceso se frenó, sin explicaciones, apenas dos meses después.
En paralelo, Venezuela ha trabajado para «consolidar la seguridad integral» y «combatir la criminalidad», a través de acciones como los operativos desplegados en el último cuatrimestre en siete cárceles, que se saldaron con el «desmantelamiento de mafias del crimen organizado», entre ellas la organización criminal transnacional Tren de Aragua.
«Esta operación se mantiene viva y continua para garantizar centros penitenciarios controlados (…) y sin ningún tipo de criminalidad», dijo.
La defensa del Esequibo
El jefe de Estado destacó también la «lucha por los derechos históricos de Venezuela» sobre el Esequibo, un territorio de casi 160.000 kilómetros cuadrados en disputa con Guyana, sobre el que se celebró un referendo el 3 de diciembre en el que la mayoría de los venezolanos que participaron respaldaron la creación de un estado en esa zona, entre otras acciones.
Aseguró que este tema «logró unir a todos (los venezolanos) por encima de las diferencias partidistas, religiosas, culturales y de cualquier tipo».
Recordó el acuerdo suscrito el 14 de diciembre con su par guyanés, Irfaan Ali, en San Vicente y las Granadinas, donde ambos países se comprometieron a no amenazarse mutuamente y evitar incidentes relacionadas con la disputa, un «pacto que, lamentablemente, el Gobierno de Guyana, empujado por su antiguo imperio colonial, el Reino Unido, pretende romper con una provocación hostil».
Maduro hizo referencia a la llegada de un buque de guerra británico en «mares comunes» con Guyana, tras lo que se desplegó desde el jueves un equipo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) para llevar a cabo una «acción defensiva» que, este domingo, según el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, fue replegada ante la «salida» de la embarcación.
«Nadie ni nada podrá amedrentar al pueblo de Venezuela, que tiene una Fuerza Armada Nacional Bolivariana que lo defienda», agregó el líder chavista. EFE
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