Tras dos semanas en el torneo de fútbol más importante realizado en Venezuela en la presente década, no nos queda más que agradecer a la vida por permitirnos disfrutar de un nuevo evento de esta magnitud, no obstante, esa «cosquilla en la panza» como dice Arjona en una de sus canciones, está muy latente desde el momento en que la selección Vinotinto venció con contundencia al combinado brasileño, y pudiéramos pensar que estamos un un paso de lograr el cupo a los Juegos Olímpicos de París, entendiendo que el sueño criollo, es el mismo que mantienen los amazónicos, albicelestes y guaraní, antes de que se de el pitazo inicial el próximo lunes.

En columnas anteriores hicimos algunas críticas sobre el débil ambiente que se vivía tanto en Caracas como en Valencia, sin embargo, poco a poco la adrenalina ha crecido y el sentimiento no solo en el Brígido Iriarte, sino en toda la ciudad capital, es de color Vinotinto. Realmente debemos reconocer que en nuestro país el Polideportivismo es tan amplio, que si algún equipo o selección no logra buenos resultados, la mirada gira hacia otro sector, incluso, con visión foránea.

Lo vivido ante Brasil demostró que Caracas, será una digna sede de esta ronda final, incluso, ya el bendito guayabo generado por la irresponsabilidad de la «naturaleza» en el metropolitano de Cabudare, lo dejamos a un lado, y no podemos negar que una de las afectaciones logradas por quienes no pudieron responder en el estado Lara para que el estadio estuviese apto para jugar, incluyendo al destino, fue el tema logístico en la capital, por fortuna el haber trabajado en medios nacionales e internacionales en esta ciudad hace una década, nos permitió dejar muchas puertas abiertas, las cuales hoy son parte de este sostén que nos permite trabajar, disfrutar y globalizar este extraordinario torneo balompédico.

Posiblemente muchos de mis paisanos se incomodarán con el siguiente comentario, pero al escribir esta columna, ya sin la molestia de los sucedido en Lara, y consiente de que el show debe continuar, no sabemos si eso de la «perfección divina», o el bendito, «no hay mal que por bien no venga», logre disipar este cambio obligado generado en esta final, y es que si bien, Lara cuenta con un estadio con una capacidad muy superior a lo vivido en Caracas y Valencia, no podemos ocultar que lo presenciado en ambas sedes, difícilmente lo hubiésemos podido lograr en Lara, primeramente porque no tenemos futbol profesional que nos permita interactuar con los visitantes sobre el tema, y luego, porque el faranduleo se iba a posesionar del espectáculo, y realmente lo que necesita la selección, es una ambiente de gente que viva, sienta y conozco nuestro fútbol, más allá del resultado final de este cuadrangular.

Lo de la Barra del Caracas FC, y ver tanta gente ligada al fútbol nacional e internacional en la capital, es un digno reflejo del por qué, «por algo pasan las cosas».

Infleuncers Desaparecidos

Estar en el sector de prensa destinado por el comité organizador realmente es bien agradable, conseguir amigos viejos y viejos amigos, es sumamente placentero, porque el reconocimiento a la labor definitivamente dignifica y repotencia cualquier bajón que pudiera existir en nuestra mente, ver a un Nelson Carrero y comentar la final en los Centroamericanos de Colombia en 2006, saludar a Luis Manuel Seijas, y reír por cualquier anécdota de esos torneos de categorías menores que nos tocó cubrir, hablar con Roby Cavallo y recordar el juego donde estuvo Maradona en Pueblo Nuevo (Táchira) en el 85, vacilar con Jaime Ricardo Gómez, y reconocer que la salsa musicalmente hablando, es aun un tema de buena conversación, ni hablar de la cátedra que nos dio Alois Marín, sobre el tema Olímpico, y ese abanico que se abre para asistir a París si la Vinotinto logra el objetivo, en fin, son tantos los temas de altura, respeto, reconocimiento que uno vive en Caracas, que me cuesta pensar que el destino posiblemente hizo una jugada magistral para que este torneo tenga un gran final feliz.

Cesar Armando Semidey y la Gran Cadena Nacional del Gol, y TeleRadio Digital, es decir, nosotros, hemos sido los únicos de todo el país en cubrir este evento internacional, obviamente le sumamos a FM Center en la Gran Caracas, y realmente nos sorprende cómo tanta gente se sube al bus de la selección de mayores, y no se percataron que estos chamos por la edad que tienen, son los que posiblemente pueden empujar este batallón para lograr ese tan ansiado mundial de fútbol. Conversábamos con personas ligadas a la FVF y nos señalaban que más del 90% de los Influenciadores presentes en los juegos de la selección en las eliminatorias, iban patrocinados por sponsor, es decir, hasta en eso falla la empresa privada y las grandes corporaciones en nuestro país.

Cobertura

Nos queda una semana de cobertura, y por fortuna nuestra selección nos motiva a seguir a su lado creyendo en lo que hacen, esta semana reforzaremos nuestro equipo de trabajo con la alianza alcanzada con la Cadena Nacional del Gol, al transmitir todos los encuentros por nuestras plataformas, nuestros aliados en señal abierta en en estado Lara, y más de 40 emisoras en todo el país, de igual forma generaremos un contenido que seguramente será del agrado de todos nuestro cibernautas, donde el contexto cognitivo será la punta de lanza.

Además de los medios de comunicación televisivos con derechos, hemos dispuesto de un buen coctel de posibilidades para que esta fase final del preolímpico sea visible y palpable, que ustedes sientan en nuestro equipo de trabajo que están presentes apoyando a nuestra selección, y lo más importante, que luego de cada cotejo, no nos vengan a preguntar ¿Cómo quedó el juego?. Realmente no hay excusas para que el desgane nos gane, consideramos que desde aquella Copa América en Argentina en el 2011, no vivíamos un ambiente de tanto fulgor en este tipo de torneos cortos, aunque debemos admitir que esa dinámica de luchar por un cupo, y no la búsqueda de una Copa, tiene ribetes muy diferentes.

A través de estás vías usted se entera de todo lo que sucede en Caracas y en la final del preolímpico.

Por: Luis Alonzo Paz / Caracas – Venezuela