Bruselas, 8 ene (EFE).- Bruselas activó este lunes su plan contra el frío para dar refugio a las personas sin hogar ante la ola de frío que se extiende por Europa desde principios de este mes y que dejará en la capital belga temperaturas extremas que llegarán a caer hasta los menos 6 grados esta semana.
Se trata del plan «Frío extremo» que anunció la semana pasada el gabinete del ministro bruselense de Acción Social, Alain Maron, y que permite que las organizaciones que operan sobre el terreno abran nuevas plazas de acogida para las personas sin hogar.
En total, sobre los centros de acogida ya existentes en Bruselas se proporcionarán 145 plazas adicionales, que proceden principalmente de un centro temporal de la Cruz Roja que ha abierto este lunes en el barrio de Anderlecht con una capacidad para 100 personas.
El centro estará abierto durante un mes las 24 horas del día y acogerá a los solicitantes durante una semana -con posibilidad de extensión mediante un sistema de reservas- ofreciendo comida, productos de higiene y duchas.
Los residentes serán atendidos en necesidades básicas por el personal de la Cruz Roja y redireccionados a otras estructuras médicas especializadas si fuera necesario. Asimismo, las mujeres y las familias serán dirigidas a otras estructuras especializadas.
“Es importante abrir estos refugios de emergencia, pero también proporcionar centros más estructurales, abiertos por un periodo de tiempo más largo, que cuenten con atención médica, legal y social”, explicó en una entrevista con EFE la responsable de Respuesta ante Crisis de la Cruz Roja belga, Magali Clerbaux.
Este temporal puede ser “extremadamente peligroso para la gente viviendo en la calle”, aseguró Clerbaux quien, no obstante, recalcó que la tasa de mortalidad de las personas sin hogar es la misma en verano que en invierno.
“En Bélgica hay que esperar mucho tiempo para conseguir una vivienda social, es algo muy demandado, así que la gente se queda sin hogar, siendo más difícil su reintegración en la sociedad”, afirmó la responsable.
Además, Bruselas abrirá otras 45 plazas para familias y personas con necesidades médicas operadas por el sistema de emergencia social Samusocial, lo que eleva la capacidad de acogida de esta organización a un total de 1.164 plazas.
Según la Cruz Roja belga, existen alrededor de 7.000 personas viviendo en la calle en Bruselas, muchos de ellos menores de edad, una cifra que, recuerda Clerbaux, «ha aumentado en un 18 % desde el último recuento» que se hizo hace dos años y que se ha agravado por la crisis migratoria.
El perfil de los residentes en el refugio de Anderlecht incluye a personas de diferentes orígenes, tanto en situación de sinhogarismo como solicitantes de asilo, que aunque tienen el derecho a un refugio concedido, han de vivir en la calle por la escasez de centros.
De hecho, según el censo de personas sin hogar en la región de Bruselas, cerca de 2.500 solicitantes de asilo se encuentran en lista de espera para conseguir una plaza en un centro de acogida.
Bruselas cuenta con más de 5.000 refugios permanentes para personas sin hogar durante todo el año que brindan asistencia básica vital y social y que, sin embargo, no dan respuesta a esta alta demanda.
La ola de frío extremo que asolará a Bélgica esta semana se suma al temporal que ha afectado a gran parte de Europa en la primera semana del año, sobre todo en el oeste europeo y los países nórdicos, con al menos seis personas muertas, interrupciones en los transportes, cortes eléctricos y el cierre de escuelas. EFE