El Ministerio de Salud de Gaza, dirigido por Hamás, aseguró que 274 personas, incluidos niños y civiles, murieron durante la incursión israelí en un campo de refugiados para rescatar a cuatro rehenes el sábado.

Las fuerzas de Israel enfrentaron a Hamás con intensos tiroteos y ataques aéreos dentro y fuera del campo de refugiados de Nuseirat, hasta que lograron liberar a los cautivos.

Noa Argamani, de 26 años, Almog Meir Jan, de 22 años, Andrei Kozlov, de 27 años, y Shlomi Ziv, de 41 años, fueron rescatados y volvieron a Israel después de haber sido secuestrados en el festival de música Nova el 7 de octubre de 2023.

El ejército israelí estimó que menos de 100 personas murieron en la operación.

Sin embargo, si se confirman las últimas cifras del Ministerio de Salud de Gaza, se trataría de una de las jornadas más mortíferas en el conflicto hasta el momento.

Los habitantes de esta zona densamente poblada describieron el terror de verse sometidos a intensos bombardeos y tiroteos.

Abdel Salam Darwish dijo a la BBC que estaba en un mercado comprando verduras cuando escuchó aviones de combate en el cielo y el sonido de disparos.

«Los cuerpos de las personas quedaron destrozados, esparcidos por las calles y con las paredes manchadas de sangre», dijo.

Reacciones encontradas

El regreso de los rehenes fue celebrado en Israel y la noticia fue acogida con satisfacción por varios líderes mundiales, incluido el presidente estadounidense, Joe Biden.

Sin embargo, las críticas por el costo mortal de la operación en Gaza aumentan.

El jefe de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, dijo que condenaba el operativo «en los términos más enérgicos».

«Los informes procedentes de Gaza sobre otra masacre de civiles son espantosos«, escribió en X.

Un ministro israelí respondió que en lugar de condenar a Hamás por esconderse detrás de civiles, la UE había condenado a Israel por salvar a sus ciudadanos.

Las víctimas

Las imágenes de la zona del campo de refugiados de Nuseirat muestran las secuelas de los bombardeos y gente que llora a sus muertos.

Los hospitales Al Aqsa y Al Awda en Gaza informaron que habían registrado 70 cadáveres.

El ministerio dirigido por Hamás publicó los nombres de 86 de los 274 palestinos que, según reportó, murieron durante la operación que duró dos horas.

El portavoz militar de Israel, Daniel Hagari, estimó previamente que hubo menos de 100 víctimas, en lo que calificó como una «misión compleja y de alto riesgo» basada en «inteligencia precisa».

El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, dijo que las fuerzas especiales operaron «bajo fuego intenso» cuando rescataron a los rehenes. Un oficial de las fuerzas especiales resultó herido y luego murió en el hospital.

Imágenes de una matanza

Los videos tomados en Gaza después del ataque revelan escenas de una matanza.

Las imágenes del hospital Al Aqsa muestran a numerosas personas con heridas graves tendidas en el suelo manchado de sangre, donde apenas queda espacio para que los médicos pudieran moverse entre los pacientes.

Otro video muestra cómo llegan al hospital nuevos heridos en auto y ambulancia.

El director del hospital Al Awda en Nuseirat dijo al servicio árabe de la BBC que el número de muertos que llegó al centro de atención médica aumentó durante el sábado.

El doctor Marwan Abu Nasser indicó que falta una morgue en el hospital para albergar los cuerpos de los fallecidos.

“Somos los únicos sobrevivientes”

Un hombre contó a la BBC que estaba en una casa que fue impactada por una bomba.

«Tan pronto como estos niños y mujeres entraron en la casa, se produjo el ataque con bomba, que se cobró la vida de todos los que estaban adentro», dijo.

«Esta casa, que solía albergar a 30 personas y luego se convirtió en el hogar de 50, fue bombardeada”, añadió. “Sólo mi padre, mi esposa, un joven y yo sobrevivimos. Somos los únicos sobrevivientes de 50 personas».

El hombre afirmó que más de 40 miembros de su familia han sido asesinados desde que comenzó el conflicto en octubre.

El derramamiento de sangre provocó inusuales críticas contra Hamás por parte de los habitantes de Gaza.

Hassan Omar, de 37 años, dijo que lamentaba la pérdida innecesaria de vidas en los ataques israelíes.

«Por cada rehén israelí podrían haber liberado a 80 prisioneros palestinos y sin ningún derramamiento de sangre”, dijo a la BBC. “Eso es un millón de veces mejor que perder a 100 personas».

«Mi mensaje a Hamás es que detener la pérdida es parte de la ganancia, debemos deshacernos de quienes nos controlan desde los hoteles de Qatar».